Receta de helado de turrón de Jijona casero sin heladera: ingredientes, crema infusionada con limón y canela, congelación y trucos para evitar cristales.

Infusiona la leche. Calienta los 300 ml de leche con la canela y la piel amarilla del limón. Retira antes de que hierva vigorosamente y deja reposar tapada unos 10 minutos. Cuela para retirar los aromáticos.
Prepara el turrón. Reserva unos 40 g para tropezones, si te gusta encontrarlos. Desmenuza el resto de la tableta para facilitar su incorporación a la crema.
Mezcla las yemas. Bate las dos yemas con el azúcar hasta integrarlo. Añade poco a poco una parte de la leche caliente, batiendo para igualar temperaturas sin cuajar el huevo.
Cocina la base. Mezcla la leche infusionada, la nata y las yemas templadas en un cazo. Calienta suavemente, sin dejar de remover, hasta alcanzar aproximadamente 82–84 °C y espesar ligeramente, sin que hierva. Utiliza un termómetro de cocina. Si usas yema pasteurizada, sigue igualmente un proceso higiénico.
Integra el turrón. Retira del fuego, incorpora el turrón desmenuzado y tritura con cuidado hasta obtener una base homogénea. Añade la pizca de sal y prueba de dulzor.
Enfría rápidamente. Pasa la base a un recipiente poco profundo sobre un baño de agua con hielo para reducir su temperatura. Refrigera bien tapada hasta que esté completamente fría, idealmente varias horas.
Congela y remueve. Sin heladera, pasa la mezcla a un recipiente apto para congelar y remueve enérgicamente cada 30–45 minutos durante las primeras 3–4 horas. Si utilizas heladera, manteca la base fría siguiendo las indicaciones de la máquina.
Añade los trocitos y sirve. Incorpora al final el turrón reservado muy picado, tapa bien y deja que tome cuerpo en el congelador. Antes de servir deja que se ablande ligeramente para formar bolas, evitando ciclos repetidos de descongelación.
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