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Árboles milenarios de Alicante: la carrasca de Nutxes y otros gigantes vivos

En la provincia de Alicante hay árboles que llevan siglos creciendo en silencio. Algunos ya existían cuando todavía no se habían levantado muchos de los edificios históricos que visitamos hoy. Olivos con troncos huecos, carrascas de copas enormes y algarrobos centenarios forman parte de un patrimonio natural que suele quedar a la sombra de las playas y los monumentos.

Uno de los ejemplares más llamativos se encuentra muy cerca de casa, en Xixona (Jijona): la carrasca de Nutxes de la Carrasca, conocida como La Tramuntana. Pero no es el único árbol singular del municipio ni de la provincia. En este recorrido conoceremos algunos de los más antiguos, qué sabemos de su historia y por qué no siempre es posible establecer una edad exacta.

Nota sobre las edades: las expresiones «milenario» o «bimilenario» suelen recoger estimaciones o tradiciones documentales, no necesariamente una datación dendrocronológica definitiva. Cuando una edad no está acreditada, lo indicamos.

1. La carrasca milenaria de Nutxes, en Xixona: La Tramuntana

En la finca de Nutxes de la Carrasca, a unos cuatro kilómetros al norte de Xixona en dirección a Alcoy, se conserva una encina o carrasca (Quercus ilex) extraordinaria. Su base muestra una estructura de varios troncos y sus grandes ramas se proyectan casi horizontalmente. Algunas han precisado apoyos para protegerlas de posibles roturas.

En el catálogo de árboles monumentales y singulares de la Comunitat Valenciana publicado en 2023 figura con el número 506 y una altura consignada de 25 metros. También se recoge una dimensión de copa de 26,2 metros. Su gran tamaño explica que sea uno de los símbolos naturales de la población.

La plataforma especializada Monumental Trees publica una estimación próxima al millar de años, con un amplio margen de incertidumbre. Conviene interpretarla como una aproximación, no como la fecha de nacimiento del árbol.

Una historia documentada en 1918

El cronista oficial de Xixona, Bernardo Garrigós Sirvent, recuperó una descripción publicada por el naturalista Daniel Jiménez de Cisneros en 1918 en la revista Ibérica. Aquella crónica hablaba de una enorme encina de bellotas dulces, con cinco grandes ramas, y recogía la importancia que había adquirido en el entorno.

La historia tiene un detalle precioso: la carrasca llegó a dar nombre a la finca. La referencia histórica explica el paso de «la Carrasca de Nuches» a «Nuches de la Carrasca». Además, en los años favorables el árbol aportaba una notable cosecha de bellotas, que tenían valor económico para la explotación agrícola.

El artículo antiguo incluía una fotografía con varias personas junto al árbol. Puede consultarse en la investigación del cronista de Xixona sobre la carrasca de Nutxes y sus fotografías históricas. Comparar aquella imagen con una fotografía actual es una buena manera de comprender la longevidad de este gigante vegetal.

También merece una lectura la ficha de Xixonawiki, que recoge su nombre tradicional, su morfología y la necesidad de respetar el entorno. La finca es privada: la posibilidad de aproximarse al árbol no debe confundirse con un derecho de acceso libre a toda la propiedad.

2. El Galer de Nutxes: otro árbol monumental a pocos metros

La famosa carrasca no está sola. En la misma finca, a escasa distancia, se encuentra el Galer de Nutxes, un quejigo (Quercus faginea) también protegido. El catálogo autonómico lo identifica con el número 41 y registra aproximadamente 24 metros de altura y 25 metros de copa.

Es un árbol distinto de la carrasca, tanto por su especie como por su comportamiento foliar. Aunque en fuentes patrimoniales se le atribuyen varios siglos de antigüedad, no debemos presentarlo como milenario sin una datación que lo acredite. El valor de estos dos ejemplares, vecinos y monumentales, convierte a Nutxes en un enclave botánico especialmente singular.

3. La Font de la Marsola y las carrascas antiguas de Abió

En el término municipal de Xixona hay otros enclaves que merecen atención. Uno de ellos es la Font de la Marsola, también citada en fuentes toponímicas como Fonteta de la Marsola, en el entorno de Abió.

El topónimo está registrado en el Corpus toponímico valenciano de la Acadèmia Valenciana de la Llengua, y la fuente figura entre las áreas recreativas mencionadas por el Ayuntamiento de Xixona en su documentación municipal sobre prevención de incendios. Existen también itinerarios senderistas que parten de la Font de la Marsola.

En la tradición y las referencias locales se habla de carrasques muy antiguas en el ámbito de Abió. Es una pista interesante para investigar sobre el terreno, pero no hemos encontrado una ficha oficial que permita identificar inequívocamente una carrasca de la Font de la Marsola ni certificar su edad. Por tanto, no sería riguroso anunciarla todavía como otro ejemplar milenario. Queda como una línea abierta de documentación sobre los árboles singulares de Xixona.

4. El Pi del Mas del Pi, otro gigante protegido de Xixona

La tercera entrada de Xixona en el catálogo autonómico de 2023 corresponde al Pi del Mas del Pi, un pino carrasco (Pinus halepensis) identificado con el número 4974.

El inventario recoge 18,3 metros de altura y un perímetro de tronco de 5,26 metros. Aunque no disponemos de una edad contrastada que permita llamarlo milenario, sus dimensiones lo convierten en otro ejemplo del patrimonio arbóreo local que merece conocerse y conservarse.

5. El olivo bimilenario de Gorga: el árbol que llegó a ser una vivienda

En el pequeño municipio de Gorga, en la comarca de El Comtat, se encuentra la Olivera de Subirà, conocida popularmente como olivo bimilenario de Gorga. Está en el paraje del Racó de Felip o Sobirà, entre campos de cultivo tradicionales.

El Ayuntamiento de Gorga le atribuye más de 2.000 años y describe un tronco de unos 13 metros de perímetro. Su edad debe leerse como estimada, pero la documentación de su historia es especialmente notable.

Una familia vivió dentro de su tronco

La enorme oquedad de la olivera se aprovechó para habilitar un espacio con puerta, ventanas y bancos. Según las fuentes municipales y fotografías de época, una familia vivió allí durante años a principios del siglo XX. El árbol no solo proporcionó sombra y aceitunas: llegó a convertirse en refugio y vivienda.

En 2010 recibió el Premio AEMO al Mejor Olivo Monumental de España, un reconocimiento concedido por la Asociación Española de Municipios del Olivo. La información municipal señala asimismo que el ejemplar ha llegado a producir más de 200 kilos de aceitunas al año.

Para conocerlo mejor, pueden consultarse las fotografías y el relato histórico del Ayuntamiento de Gorga. Al encontrarse en un entorno agrícola, cualquier visita debe respetar la propiedad y las indicaciones vigentes.

6. La Olivera Grossa de Villajoyosa: un olivo de unos 1.400 años

En La Vila Joiosa (Villajoyosa) crece la espectacular Olivera Grossa, cuyo tronco presenta cavidades y formas retorcidas que parecen una escultura natural.

El portal oficial de Turismo de Villajoyosa le atribuye una antigüedad aproximada de 1.400 años, con un tronco de cerca de 8,9 metros de perímetro, una altura de unos 7,5 metros y una copa que supera los 11 metros de diámetro.

Está en una parcela privada, aunque puede contemplarse desde fuera del vallado. No debe accederse al interior sin autorización. La ficha turística oficial incluye fotografías y datos prácticos para identificar el ejemplar.

7. El algarrobo de Foia Brell, en l’Alfàs del Pi

Los árboles más longevos de Alicante no son únicamente olivos o encinas. En el entorno de Carbonera, en l’Alfàs del Pi, sobresale el algarrobo de Foia Brell (Ceratonia siliqua).

El Ayuntamiento de l’Alfàs del Pi recoge una edad estimada de unos 800 años y destaca sus dimensiones excepcionales. El ejemplar se incluye en actividades municipales que relacionan patrimonio natural, caminos y antiguos usos agrícolas.

La algarroba fue durante generaciones una materia prima muy importante en el campo mediterráneo, tanto en alimentación animal como en otros aprovechamientos. Este ejemplar recuerda el valor de los cultivos tradicionales, más allá del olivar y el almendral.

8. Los tejos antiguos de Agres, en la sierra de Mariola

La sierra de Mariola también conserva ejemplares de gran valor ecológico, entre ellos los tejos (Taxus baccata) de barrancos frescos y umbríos del entorno de Agres.

Se trata de una especie que puede alcanzar edades elevadas, aunque eso no permite considerar milenario a cualquier tejo del paraje. El interés de estos árboles reside también en su rareza relativa en el paisaje mediterráneo y en las condiciones ambientales que necesitan para desarrollarse. Conviene recorrer la zona por los senderos autorizados y no recoger hojas ni semillas, pues distintas partes del tejo resultan tóxicas.

¿Cómo se averigua si un árbol tiene mil años?

Los anillos de crecimiento permiten datar numerosos árboles mediante dendrocronología, siempre que pueda examinarse una secuencia completa e interpretarse correctamente. Sin embargo, los troncos de muchos olivos y carrascas antiguos están huecos o han perdido parte de su madera central.

En esos casos, calcular la edad exacta puede ser extremadamente difícil. Los especialistas recurren a documentación histórica, medidas, modelos de crecimiento y comparaciones con otros individuos. También hay que considerar que un gran perímetro no equivale automáticamente a una edad determinada: influyen el suelo, el agua, el manejo agrícola, las podas y la existencia de varios troncos.

Por ello es importante distinguir entre una edad demostrada, una estimación técnica y una edad atribuida por la tradición. En una lista de «árboles milenarios» suelen convivir las tres situaciones.

¿Qué protección tienen los árboles monumentales de Alicante?

La Ley 4/2006, de 19 de mayo, del patrimonio arbóreo monumental de la Comunitat Valenciana, establece mecanismos de protección para ejemplares extraordinarios. Entre los parámetros legales se encuentran la antigüedad, la altura, el perímetro del tronco y el diámetro de copa, así como el interés histórico, cultural o científico.

La Generalitat mantiene el Catálogo de Árboles Monumentales y Singulares, una referencia útil para comprobar qué ejemplares están inventariados. No debe confundirse «no figura en el catálogo consultado» con «no tiene valor»: pueden existir árboles locales relevantes que merezcan documentación o protección futura.

Consejos para visitar estos árboles sin dañarlos

  • Comprobar primero la localización y si el acceso es público o privado.
  • No pisar raíces visibles ni escalar sobre ramas o troncos huecos.
  • No arrancar corteza ni recoger material del árbol.
  • Respetar las indicaciones de prevención de incendios y las limitaciones temporales de acceso.
  • Fotografiar desde una distancia prudente, especialmente cuando las ramas estén apuntaladas.

Preguntas frecuentes sobre los árboles antiguos de Alicante

¿Cuál es el árbol más antiguo de la provincia de Alicante?

El olivo de Gorga, al que se atribuyen unos 2.000 años, figura entre los ejemplares más conocidos y longevos. No existe una comparación completa con edades científicamente determinadas que permita asegurar que sea el más antiguo de toda la provincia.

¿Dónde está la carrasca milenaria de Jijona?

En la finca de Nutxes de la Carrasca, al norte de Xixona, en dirección a Alcoy. Se encuentra en una propiedad privada cuyo entorno debe respetarse.

¿Hay otra carrasca milenaria en la Font de la Marsola?

Existen referencias locales a carrascas antiguas en la zona de Abió y la Font de la Marsola es un topónimo documentado, pero no hemos localizado una ficha que permita certificar la identidad ni la edad de un ejemplar concreto junto a esa fuente.

¿Por qué se consideran monumentales árboles que no son milenarios?

Porque la protección puede deberse a su tamaño, singularidad, valor ambiental o interés histórico. No todos los árboles monumentales tienen mil años.

Muchos siglos de historia, a unos pasos de nosotros

La carrasca de Nutxes, el olivo de Gorga y la Olivera Grossa son testigos silenciosos de muchas generaciones. Algunos han dado nombre a fincas; otros han alimentado a familias, protegido a pastores o incluso servido de vivienda. Su historia ayuda a comprender mejor el paisaje agrícola y natural de Alicante.

Si visitas Xixona para conocer sus montañas, sus calles y su tradición turronera, recuerda que el patrimonio del municipio también incluye gigantes vegetales como La Tramuntana. Puedes ampliar la visita con nuestra información sobre la tienda de turrones en Jijona, siempre respetando el carácter privado de las fincas y la protección del entorno.

Fuentes consultadas